Turno de preguntas

Lo prometido es deuda y me dispongo a saldarla. Me alegra constatar que mi decepción inicial no fue la avanzadilla de otras, sino todo lo contrario, como atestiguan los elogios de muchos en cuyo criterio confío. Lamentablemente no pude comprobarlo de primera mano. Una sucesión de infinitas improvisaciones me lo impidió deliciosamente. No dudo que el copyleft y las tecnologías de la información coadyuvarán en ofrecerme la posibilidad de juzgar por mí mismo.

Copyfight

No hay nada que me enoje más que compartir opiniones con alguien que utiliza argumentos falsos o demagógicos, ejemplos efectistas pero tramposos y demás fuegos artificiales. Esos que lanzan dardos, que escuchan porque no oyen porque no paran de hablar. ¡Que no me oculten las partes débiles del discurso compartido! Queremos algo mejor y no vamos a suponer que ya lo sabemos todo de antemano.

No me da miedo descubrir estar equivocado.

A continuación transcribo mi intervención en el turno de preguntas del Copyfight el viernes, que no hice porque se primó el horario al diálogo; que no podría haber hecho porque mi mente es cien veces más lenta que mi boca; que no haría tampoco por no aburrir argumentando sin haber sido invitado y no ahondar en el turno-de-preguntas-sin-preguntas habitual de quien viene a hablar y no a escuchar.

Buenas tardes,

Por ideología siento una inclinación favorable a las ideas que habéis expresado. Ignoro si el resto de oyentes comparte esa misma inclinación, aunque sospecho que sí, tal vez exceptuando la gente de los media que escriben sus notas. Por esa razón propongo que nos dejemos de hacer retórica para reclutar militantes y amedrentar ignorantes (del tema que nos ocupa, no vengo aquí a insultar a nadie) y nos pongamos a hablar de nuestros puntos más delicados en vez de estar autoafirmándonos todo el rato. Yo tengo muchas dudas y me veo incapaz de responder a ellas. Esperaba hoy respuestas. Hoy me iré con las mismas dudas y otra más, pues no me ha gustado mucho lo que he oído.

En primer lugar estas jornadas se llaman Copyfight. Quienes simpatizamos con este y los otros nombres de la misma cosa, o cosas parecidas, ¿qué queremos? ¿Queremos derecho a publicar con contenidos libres? ¿Lo estamos haciendo no? Pese a quien no le guste, podemos.

Entonces no es eso. ¿Queremos pues cambiar la forma en que se distribuye la cultura? ¿Queremos promover una nueva manera revolucionaria? ¿O queremos forzarla? O, por contra, ¿somos una reacción a un sistema que se nos antoja abusivo? ¿Nuestras propuestas son sólo presión? ¿El polo contrario que suavizará la realidad del momento o que retendrá un futuro que se nos antoja peor?

Son preguntas fundamentales. Porque esta misma tarde hemos oído el discurso de “copyleft para todo y para todos” y a la vez el argumento que las licencias libres maximizan la difusión. Este es el único argumento que he oído hoy aparte de los éticos y morales, que yo comparto pero de poco sirven para quienes tienen diferente ética o moral que la nuestra. Es este un argumento que algunos hacen sin rubor, pero, como reconoce muy honestamente Amador Fernández Savater, de quien ya digo de paso que ha hecho que venir mereciera la pena, sólo sirve para cuando el copyleft no abunda y compite en un mar de contenidos de distribución restringida.

En un mercado literario saturado de contenidos (¿cómo se va a desaturar si ya lo está ahora?) es imposible leerlo todo. Las novedades se amontonan, mi lista de libros a leer tiende a infinito. No soy una excepción. El factor limitante se mantiene, libres o no libres, leemos lo que leemos y no vamos a leer más que el tiempo que podemos dedicar a ello porque sean libres o gratuitos. Nos dicen que el copyright es un suicidio. ¿Va a querer decir eso que la licencia - la forma de distribución - va a ser el elemento fundamental en la elección de contenidos?

En música tal vez esto sea un poco menos cierto, aunque un poco solamente, quizás escucharíamos menos veces más músicos. En producción audiovisual, y no digo ya en celuloide, esto es ya mucho más menos cierto, probablemente falso. A lo mejor sí podríamos abarcar mucho más.

Se habla del derecho del creador a poder vivir - económicamente - de su actividad creadora. Como eso presupone una determinada argumentación yo seguramente no hablaría de derecho sinó de interés público en que los creadores puedan desarrollar su actividad. Da igual, continúo. Cuando esta argumentación nos acorrala salimos con el creador vocacional. También hoy ha surgido. Se habla de actividades alternativas para conseguir dinero. Los conciertos en los músicos (no es mal trato para los intérpretes, me pregunto qué pensarán los compositores). Yo soy catalán y entiendo lo que significa, pues el pop/rock cantado en catalán es el vivo ejemplo de ello. Ser famoso aquí significa tener que hacer bolos sin parar y eso no es suficiente; significa dar clases de música a jóvenes fans o trabajar en una tienda de discos y hacer menos bolos y grabar menos discos porque el tiempo es limitado y vivir se lleva su parte. No deja de ser una idea viable la de los músicos, suerte que vosotros mismos ya os reís un poco cuando habláis de conferencias para escritores. Nadie se atreve a hablar de entrevistas o conferencias para directores de cine, la desproporción con los costes del medio sería demasiado exagerada.

Nos llenamos la boca también de “no se pueden encerrar las ideas” y frases por el estilo. Muchas veces el derecho absoluto del autor a decidir que hace con su obra se rebate con el argumento que su obra se basa no es un fruto de un ser aislado, sino de una sociedad. Sin embargo no veo que nadie comente, para no dejar nada inexplorado, que si muchas obras comparten una idea, porque la idea es abstracta. Con acceder a una de ellas transmitimos la idea.

Tampoco veo que nadie haga distinciones entre, para poner ejemplos extremos, ciencia y espectáculo. En ciencia hay obras imprescindibles. Si no podemos acceder a ellas y evolucionarlas o rebatirlas, todos perdemos mucho. Y aunque alguien me tachará de elitista, ¿hay tanta diferencia en leer un libro/espectáculo que después no deja nada, escuchar música/espectáculo que después no recordarás, ver una película/espectáculo que no se diferencia en nada con otras 1000 y comprarse una peonza y pasar toda la tarde jugando? ¿Pretende esta lucha conseguir ocio gratuito?

Hablamos de evolucionar las ideas, de moldearlas y modificarlas y nadie habla del derecho a cita. Dadme los argumentos para responder cuando me pregunten “¿Es necesario modificar aquella coma de la que no estamos de acuerdo para evolucionar la idea sobre un texto?”. Otra vez Amador ha aparecido comentando que colaborar para mejorar una traducción resulta muy buena idea. Claro. Como buena idea es modificar directamente contenidos en una enciclopedia, en un manual, etc… Mucho más discutible sería modificar una novela.

Pero hay otros trabajos derivados que no es modificar directamente una novela que también importan. ¿Como vamos a poder tratar la información automáticamente si no podemos trabajar sobre ella? Corpus, estudio del lenguaje o aplicaciones avanzadas de inteligencia artificial. Y no puedo evitar pensar cuanto más poderoso es el argumento de la utilidad de esos trabajos derivados, de por qué el derecho de cita puede ser insuficiente, que un “las ideas deben ser libres y se deben poder desarrollar”. Esto es muy bonito y impactante, pero, una vez más, sólo sirven para quienes comparten la misma ética o moral.

Hago de abogado del diablo. Estas preguntas surgen razonablemente cuando se explica el copyleft y no se puede evitar responderlas. No me he leído todos esos textos que nos enlazáis en la web de Copyfight. Tal vez aquí todo el mundo tenga respuesta a ellas. Aunque, si es así, no se que hacemos reafirmándonos con retórica para militantes en vez de dar consistencia al discurso.

Muchas gracias.

Nota: La imagen está modificada a partir de la de EnriqueB, bajo una licencia share-alike Creative Commons.

Nota 2: Leo la réplica de José Cervera al artículo del País y releo lo que yo mismo he escrito. Al principio me preguntaba “¿Qué es Copyfight?”. Y era por algo. O recuerdo mal o lo que dice Cervera en este artículo no es exactamente lo que le oí decir. Al menos esta impresión me llevé yo.

4 Responses to “Turno de preguntas”

  1. jmones! com es, no fas nones? » Blog Archive » Pol·lèmiques Says:

    […] dic res i que escric en calent després de la xerrada del primer dia. Podíeu haver triat aquest que és el que hauria escrit el primer dia si no hagués tingut un sopar. Però bà […]

  2. selia Says:

    Yo también estuve en las jornadas de copyfight, y el viernes salí enfadada, no sabía muy bien porque, pero creo que la razón era que yo había ido a escuchar razones para un copyfight, no a unos cuantos dedicados a mirarse el ombligo y hablar de lo estupendos y supercool que eran ellos y sus “ideas”, que en algunos casos parece que ni siquieran tienen muy claras.
    Excluyo de esta crítica a las intervenciones del viernes a Doctorow.

  3. jmones Says:

    Suerte que después se arregló! :)

    Alguien sabe si están disponibles grabaciones de las intervenciones?

  4. jmones! com es, no fas nones? » Blog Archive » De tertúlia #4: Obres literàries derivades? Says:

    […] ta alguna cosa des del punt de vista cultural a quan és simplement comercial. Per mi tot dóna voltes sobre el mateix, digueu-me elitista si voleu. Si parlem d’entreteniment […]

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